Os agradezco mucho vuestro interés en esta historia. Y más agradeceré los comentarios que vayais dejando en este blog. Por cortos que sean, serán bienvenidos. Sobretodo si aportan buenas críticas que sean de provecho.
Un Saludo:

Javier Pérez

De sangre a Savia

Muy buenas a todos, visitantes de Oroa!!! Soy el miserable autor de esta obra. sí, ese que desaparece durante meses sin dar señales de vida. Disculpadme, de verdad. Pero he de reconocer que las obligaciones y las distracciones me estan carcomiendo.


Por aquí deciros que la segunda parte va lenta, pero va, y mi esperanza está en que a finales de año esté completa, con lo cual estoy decidido a ponerme mucho más las pilas con la edición, ya que esta historia en concreto acabará, para dejar paso a muchas otras.


Dado que no quiero desvelar nada de la segunda parte, os dejo a continuación con un relato que escribí hace poco. Habla resumidamente de la vida de un personaje que vereis en Nexo de Esencias, asi que si os aburrís os invito a leer estas cuatro páginas.


Saludos y Larga Vida a Oroa!!!


DE SANGRE A SAVIA

Si mi vida ha estado marcada por algo, ese algo ha sido el egoísmo. Egoísmo que a lo largo de los años me ha reportado algunas alegrías, pero demasiadas desgracias.

Mi nombre es Nerdiam. Nací en Esgal, el rincón de mi mundo reservado para los de mi raza, los elfos. Desde siempre hemos sido reconocidos por nuestra sabiduría, belleza y por el respeto que le tenemos a la madre naturaleza. Desde que el mundo es mundo hemos estado en estrecha relación con las criaturas vivas, animadas o inanimadas. Cuidamos de ellas y ellas de nosotros. Pero a mí las cosas jamás me parecieron tan simples.

Muy joven comencé a sentir un devorador interés por las fuerzas primarias de mi mundo, los Regentes, seres que sojuzgan la energía elemental de este planeta bajo su voluntad. Y aunque sean seis, mis intereses únicamente iban dirigidos hacia Heor, el señor de la naturaleza.

Cuando alcancé la edad suficiente decidí ingresar en la Orden Sacerdotal de Heor. Aquello no agradó para nada a mi familia, que para mí tenían pensado un futuro en la política, y aunque me costó la relación con ellos no cejé en mi empeño. Todo mi afán era obtener el mayor conocimiento posible acerca de nuestro Regente padre y de por qué únicamente nosotros le mostrábamos tanto respeto en Oroa, nuestro mundo. En principio fue solo eso.

Pronto me convertí en alumno aventajado y adquirí privilegios que muy pocos habían conseguido en su vida, y mucho menos tan jóvenes. Pero mi hambre de saber no cesaba. Por más que aprendiera en aquellos viejos libros y pergaminos o de las voces de los viejos Sacerdotes, nunca hallaba algo que aliviara mi curiosidad. La apariencia de devoto que debía tener me avergüenza aun hoy por lo hipócrita que era, pero en aquel entonces lo único que me importaba era alcanzar los más guardados conocimientos de la Orden, y aquella era la única forma de lograrlos.

Una vez me nombraron Sacerdote, a los insignificantes treinta años, solo me sentí un paso más cerca de lo que buscaba, nada más. Mi curiosidad no paraba de acuchillarme y cada día el desánimo era mayor, pues las vías de estudio a mi alcance eran ridículas para lo que mi mente deseaba. Y un día me presenté ante el Sumo Sacerdote de aquel entonces.

Su apariencia no me intimidó, ni tampoco el poder que manaba de él. Sus amenazas no lograron frenar mis incesantes preguntas, entre las cuales no dudo que se colaría más de una blasfemia, así que consintió que continuara. Recuerdo que mientras él estaba sentado yo no dejaba de referirme a los antiguos escritos, a las teorías de sabios y locos por igual, a todos y cada uno de los libros que había leído… Y cuando yo ya empezaba a cansarme de exponer mis ideas él me hizo la pregunta que menos me podía esperar.

-¿Qué quieres saber? –dijo.

Entonces me di cuenta de que verdaderamente ya no sabía qué era lo que tanto deseaba conocer. Ya no me importaban las razones de por qué mi raza era la única que respetaba tanto a la naturaleza. Mi búsqueda de conocimiento no tenía objetivo, pero tampoco fin.

Tras aquello decidí abandonar la Orden indefinidamente. Mantuve mi rango de Sacerdote, pero inicié una búsqueda de saber al margen del servicio del Templo. De nuevo mi egoísmo me cegó y me empujó a sacrificar algo, en esta ocasión mi intachable reputación en el Templo.

Los siguientes años los pasé vagando por Oroa. Conocí a cada una de sus razas, con sus características, costumbres y creencias. Anduve por bosques que nada tenían que envidiar a la belleza de mi hogar, pero también vi por vez primera lo odioso del desierto, lo muerto de los grandes picos, la podredumbre de las grandes ciudades de otras razas y lo horrendo del paso de las guerras que la codicia creaba. Vi falta de vida en gran parte de la superficie de este mundo y desprecio hacia la vida animal. No imaginas el asco que sentí ante tanta iniquidad. Asco y vergüenza. Vergüenza por el ser al que de joven admiré, al que decidí servir y del que anhelé aprender. Vergüenza por el patetismo de Heor, cuyo supuestamente inmenso poder quedaba ante mí como lo más ridículo del mundo si era capaz de permitir lo que había llegado a ver.

Me sentí tan asqueado por lo descubierto en mis viajes que tomé la decisión de jamás relacionarme con nadie que fuera capaz de mancillar el rostro de la naturaleza. Regresé a mi tierra, más mayor, más maduro, más sabio y con un nuevo objetivo: obtener poder. Un poder tal que me permitiera extender la naturaleza por el mundo y obligar a los demás a respetarla como se merece. Y el mayor poder que conozco, es el conocimiento. ¿Pero qué había que yo no supiera ya en aquel entonces?, me preguntaba.

A medida que los meses pasaban y yo leía y releía cada página que pudiera contener algo que me intrigara lo más mínimo, me sentía más poderoso. No tardé en usar mi sabiduría de manera impropia, ideando nuevas formas de manejar las habilidades obtenidas en el Templo. No puedo decir que me estuviera convirtiendo en druida, pues más quisieran los druidas conocer mis conjuros y pócimas. Mas nada era suficiente.

En un arrebato de soberbia me atreví incluso a cometer uno de los mayores pecados conocidos. Intenté crear una nueva vida a partir de restos de otra, empleando las más oscuras técnicas bajo mi control. Lo peor de todo fue que dio resultado. Logré algo que, que yo supiera, nadie había conseguido, y por ello mi prepotencia se incrementó hasta el punto de hacerme creer superior a todos y todo lo de mi alrededor. Superior a todo menos a los Regentes, pues ellos siempre serían más sabios y poderosos que yo.

Con mis aptitudes de entonces no me habría costado llegar a ser nombrado Sumo Sacerdote, a pesar de la mala fama que me había ganado a pulso con mi actitud. Pero no me interesaba lo más mínimo ese puesto. Era demasiado rebajado para lo que yo había llegado a ser. Cualquier cosa era despreciable para mi trastocada mente. Y un día el aburrimiento se mezcló con la locura, empujándome a iniciar la más arriesgada e insensata de mis acciones. Ese día comencé a buscar a Heor, uno de esos seis seres que era superior a mí. Ya no era para mí una deidad, solo un objetivo más.

Todos saben que algunos Regentes tienen la curiosa faceta de encarnarse en cuerpos físicos, puede que para estar más cerca de la creación bajo su control, pero que rara vez se dejan ver. Heor es uno de ellos. No se si fui el primero en dar con él, y tampoco le doy importancia, pero el caso es que tras mucho tiempo de búsqueda, le vi.

Su cuerpo era el más bien formado de todos los que había contemplado y tenía rasgos de mi raza, lo que me sorprendió enormemente. Su cabello, de un color oliva claro, caía hasta los tobillos y se entrelazaba con lo que parecía ser hiedra. En sus manos portaba un instrumento de viento con cuya música las plantas daban la impresión de danzar a la vez que las muchas criaturas que entre ellas habitaban. Era un espectáculo completamente excepcional el ver a ese ser allí, tan frágil y delicado aparentemente, pero con tantísimo poder en su dominio.

Insolentemente me atreví a atacarle. Mientras él continuaba tranquilo, ajeno a mi presencia, lancé mi golpe más potente contra su espalda, deseando de corazón alcanzarle, pues mi teoría era que un Regente podía ser derrotado en su forma física igual que cualquier otra criatura. El impacto fue terrible y acertado. Esperé a que la cortina de humo creada por mi ataque se disipara y pude contemplar el cuerpo inerte del Regente, tendido en el suelo, en medio de un cráter que también era obra mía.

Ni siquiera sé lo que sentí entonces. Había matado a Heor. Con un solo golpe había terminado con una de las más poderosas criaturas de Oroa, y eso solo podía significar que El Divino deseaba que yo le sucediera, dado que habría visto mi superioridad desde hacía tiempo. Seguramente incluso habría propiciado aquella situación, para mi ventaja.

Asumiendo mi nuevo papel en el mundo pensé en simbolizarlo de alguna manera, y lo único que se me ocurrió entonces fue beber de la sangre de Heor. Justo en el lugar donde mi golpe había dado se había formado un gran agujero en la carne del Regente, que pude comprobar que no era tal cosa, sino algo así como corteza. Con arrogancia introduje mis manos en su cuerpo muerto y recogí en el hueco de mis manos una extraña savia de color ámbar, muy fluida. Sin ritual ni dilación alguna bebí aquel líquido con ansia, intrigado como nunca antes lo había estado, y una vez acabé, simplemente esperé. Esperé algo extraordinario, algo majestuoso, algún tipo de milagro a mi alrededor, pero no parecía ocurrir absolutamente nada. Hasta que, tras pocos instantes, el cuerpo de Heor se fue disolviendo y uniendo con el suelo bajo él. Yo, erguido, continué esperando, iluso.

De pronto apareció ante mí una figura que me miraba con más ira de la que jamás he percibido de nuevo. Era Heor, pero mayor en tamaño, más fiero, más intimidante… Por primera vez en mi vida sentí miedo, aunque no por mucho tiempo, pues el dolor que le siguió fue muchísimo más agudo. La agonía que experimenté nunca la podré describir de forma exacta, pero sí diré que fue como notar ácido recorriendo cada fibra de mi ser, retorciendo mis extremidades y aplastando mis órganos. Lentamente mi carne fue cambiando hasta obtener una textura rugosa, mientras cada uno de mis cabellos caía a la tierra. Vi cómo mis manos se arrugaban, al igual que el resto de mi piel, y cómo se volvía de un color marrón del mismo tono que los troncos que había a mi alrededor. Temí que me convertiría en uno más de ellos ante la impasible mirada del Regente, que parecía saber perfectamente qué estaba pasando.

Y, finalmente, tras todo el dolor, la angustia y la incertidumbre, vino una calma tal como la que se debe sentir en la muerte. Me incorporé aun sin saber qué era lo que había sucedido en realidad, y entonces lo pude comprobar. Mi cuerpo había desaparecido, todos mis miembros eran ahora como los de una marioneta con corteza y por su interior ya no corría la sangre de los elfos. De carne y sangre a madera y savia. Había perdido mi humanidad. Eso era lo que mi egoísmo había causado esta vez. Eso era lo que mis ansias de poder me habían brindado. Y fue tal mi inquietud, mi vergüenza y mi incertidumbre que durante mucho tiempo me aislé de todo lo que me rodeaba hasta el punto en que, hoy día, no recuerdo dónde estuve, ni cuánto tiempo.

Era un joven prometedor, con gran capacidad. Podría haberme convertido en alguien importante tan solo con habérmelo propuesto. Podría haber obtenido una sabiduría práctica que sirviera para ayudar al resto del mundo. Podría haber vivido. Pero ya has visto que ningún puesto era lo suficientemente importante para mí. Y mi visión de ayudar al mundo era muy errónea, pues no me corresponde, ni a mí ni a nadie, juzgar lo que los individuos hagan, sino únicamente mis propios actos.

Mi egoísmo me impidió vivir una vida plena en este maravilloso mundo. Y ahora, si estás leyendo este manuscrito, es que estás en una situación similar a la que yo me encontré en mi juventud, cuando me encaré con el Sumo Sacerdote de entonces. Habrás venido hasta aquí exigiendo saber más de lo que te incumbe en tu enseñanza y te habré entregado esto. Es posible que yo me encuentre observando tus reacciones ante el relato de mi inconsciencia. Reacciones que irán desde el asombro hasta el miedo, pues ahora eres consciente de los motivos de mi aspecto.

Como puedes comprobar, todo lo que aprendí entonces no fue en vano y finalmente decidí usarlo para servir a Heor, como penitencia así como para un bien común. Puede que esté en lo más alto de esta gloriosa Orden, sí. Puede que aparentemente mi egoísmo diera fruto positivo. Pero ahora te planteo la misma pregunta que me hizo el Sumo Sacerdote a mí:

¿Qué quieres saber?

¿Quieres saber qué se siente cuando un deseo egoísta te aparta de los tuyos? ¿Quieres saber lo que es que una irracional ambición acabe cambiando todo lo que en un principio eras y querías? ¿Quieres que te cuente cómo me siento después de lo que me pasó? ¿Quieres saber lo que es no sentir jamás el calor de una mujer o el afecto de un hijo?

El joven acaba su lectura y deja el pergamino sobre la mesa donde lo había estado leyendo. Entonces la figura que esperaba sentada frente a él se incorpora. La tenue luz de aquel lugar choca contra la capucha de su túnica de Sumo Sacerdote, pero en un único gesto se descubre el rostro ante su joven alumno. Éste le observa, atento, y se detiene en cada pliegue de la corteza que es ahora su piel, viendo en aquel ser monstruoso no a su líder espiritual, no al héroe que creía que era. Ve a una persona demacrada en cuerpo y espíritu. Y, como si le estuviera leyendo la mente, su maestro formula una pregunta con su inverosímil voz:

-¿Quieres ser cómo yo?

Nuevo Blog del Autor

Pues sí. Como habreis visto no tengo demasiado que escribir acerca de Oroa, pero sí mucho que decir de otras cosas. Asi que he creado otro blog que supongo será más dinámico que este.

Además, me gustaría que aquí sólo se hablara de Oroa, y creo que ésta es la manera.

Así, si te gusta la fantasía, si quieres leer otros de mis escritos, si te gusta el metal, el cine, los comics, el humor... En fin, si eres friki pásate por allí y verás como te gusta.

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Ah!!! ¿La dirección? Si, hombre, sí. Tu pregunta por:

EL ANTRO DE SNAGAR

Los logros de una amiga.


Tras años de duro esfuerzo y empeño, una amiga ha logrado cumplir su sueño. Ha publicado una de sus novelas con la editorial ESPASA, consiguiendo que se venda en las principales librerías de españa (Fnac, Corte Inglés, etc).

Aun no he tenido el placer de leerlo, pero sin duda lo haré, pues a parte de que tenía muchas ganas de leer algo suyo, le debo mucho a esta persona. ¿Por qué? Pues porque fue la primera en hacerme una buena críatica acerca de mi historia. Esto pasó hace ya casi dos años. Yo estaba en un ciber, introduciendo el prólogo de Oroa. La Tierra de los Regentes al for SEDICE y tras algún tiempo, Elisabet, con una imagen de un unicornio como avatar me hizo una crítica y una corrección geniales. Se tuvo que tomar su tiempo y gracias a eso cobré fuerzas para continuar, por que lo cierto es que había visto algún rechazo a este pedacito de Oroa.

Pues sí, Elisabet. Sientete muy afortunada. Pronto leeré tu novela y estoy seguro de que será muy buena. Espero que Oroa algún día llegue a tus manos.

¿Quien sabe? Puede que algún día Oroa vea la luz como Dios manda. pero de momento a seguir trabajando pues, como Elisabet ha demostrado... "Quien la sigue la consigue"

Enhorabuena, Elisabet. http://leyendobajoelarce.blogspot.com/

Trilogía???

Allí estaba yo, con la litrona en una mano y en otra las cartas de la partida de Catán que estaba jugando. Y no paraba de rondar por mi mente la reclamación de mi buen amigo Iruam:

"Tio haz una trilogía, que si no me quedo con ganas de más y no ¿eh? No "

Fué más o menos así. Y su insistencia causó unas horas de desvelo aquella noche... Unas horas en las que lo único que pensabe era: Dos tomos... Trilogía... Dos tomos... Trilogía... Y me dí cuenta de que en realidad tengo mucho material como para escribir un tercer libro, lo único que tal vez pase como en muchas trilogías, que una de las partes es muy pero que muy floja.

En fin. La duda es esa. No se qué demonios es lo que haré. De momento tengo pensado seguir escribiendo sin preocuparme demasiado por 2 o 3... siplemente veré lo que sale. Pero eso sí, no estaría de más que los que habeis leido Oroa fuerais opinando qué preferiríais. Tal vez eso me ayude a decantarme en el momento en que me enfrente a la decision.

Un saludo a todos, amigos y amigas.

Adelantos de NEXO DE ESENCIAS.


Cuanto tiempo sin escribir por aqui!!! Y que lástima. Pero bueno, lo importante es que vuelvo más animado despues de un considerable descanso y con ganas de daros más cosas que leer acerca de Oroa.

Y querría darle atención al hecho de que ya estoy bastante avanzado con la segunda parte de esta historia. No han sido pocos los que me han insistido con que les pasara algo de lo que será Nexo de Esencias (que será el subtítulo de esta nueva entrega), pero me he negado ha hacerlo por motivos muy concretos y que no merece la pena que detalle. Ellos lo entienden.

El caso es que iré más o menos por la mitad del libro y os prometo que sera espectacular. A mí personalmente me está gustando bastante más que el primero, ya que se incrementa la acción y se presentan nuevos personajes muy pintorescos y a los que se les llega a coger bastante cariño. El papel protagonista de Snagar continúa, por su puesto, pero no se le da tantísima atención como en la primera parte, dejando así que otros personajes tambien den vida a la historia.

Esta vez contaré con una colaboradora en las ilustraciones que se encargará de plasmar en papel a los personajes femeninos, y estoy seguro de que os encantará su trabajo. Por mi parte me encargaré de los varones nuevos, y de aquellos que en la primera parte no retraté. Aunque puede que haga alguna ilustración más de Snagar, Skrugthalt y ese tipo de personajes.

La extensión supongo que será más o menos similar a La Tierra de los Regentes, y de ellas solo os desvelare de momento que hay grandes sorpresas, sucesos muy inesperados, batallas espectaculares y una conclusión que... bueno... no se bien como describir. AH!! Y un suceso en especial, en colaboración con un buen amigo que tambien os sorprenderá tarde o temprano con su historia. Ya lo vereis.

De momento eso es todo. Espero tener tiempo para poder ir creando nuevas entradas interesantes. Comentad si podeis, vale? Y... nada más. Un saludo a todos, amigos.

Críticas.


Bueno. Abro esta entrada para invitaros a todos aquellos que hallais leido la primera parte de Oroa a que deis vuestra opinión acerca del libro. Os pido total sinceridad y que hableis sin tapujos. NO me importaría tampoco que indicarais según vuestras preferencias si hay algo que cambiaríais, quitaríais o pondríais en él.

De verás que me interesa mucho saber qué pensais de esta primera parte, pues ahora estoy escribiendo la segunda (voy más o menos por la mitad) y me hacen falta ánimos y apoyo para continuar, ¿de acuerdo? asiq ue no os corteis y comentar cuanto querais, lo leeré todo muy gustoso.

Un saludo a todos, copañeros.

Rol en Vivo de Oroa. La Tierra de los Regentes.


Bien. Aquí estamos de nuevo. Y despues de este tiempo sin noticias de este mundo me dispongo a contaros muuuchas cosas nuevas. Había pensado en actualizar con alguna entrada referente a la Geografía de Oroa, pero ya habrá tiempo para eso. Hoy lo que querría anunciaros es que tras la presentacion de Oroa en Imaginamalaga 2008, bastantes personas han sido las que se han quedado prendadas de la historia que cuento y gracias a ese interes que han mostrado, yo continuo escribiendo con ansia para que puedan ver la segunda parte en breve.

Mientras tanto una organizacion juvenil me ha sorprendido organizando un Rol en Vivo inspirado en mi obra, que tendrá lugar en Diciembre. Será ambientado en el epílogo de la primera `parte de Oroa y lo cierto es que estoy muy entusiasmado con la idea de ver a los participantes portando vestimentas de mi mundo y emulando a los personajes que han ocupado sus mentes en las horas que hayan dedicado a la lectura del libro. Yo, por supuesto, tambien participaré, y desde aquí os invito a todos los interesados a que paseis por el enlace que pondré en esta entrada para informaros mejor de cuando, como, donde....etc,etc se celebrará el.....

ROL EN VIVO DE OROA.LA TIERRA DE LOS REGENTES.

Aiest


¡Dios! Cuanto tiempo sin escribir. Perdonadme por esta ausencia. Han pasado muuuchas cosas que pueden afectar de algún modo a Oroa, pero ya os ireis enterando. De momento permitidme acabar con la explicacion de los Regentes, poruqe aun me falta uno.

Se trata de Aiest, el Regente del agua y el cielo, y el tercero en cuanto a poder de los seis; un Regente arisco , que odia el mundo de la superficie y jamás se presta a ayudar a sus habitantes .

Nadie sabe si alguna vez se ha presentado físicamente ante sus subditos, y se cree que simplemente habita en cada porcion de los mares, rios, lagos e incluso en las corrientes de aire. Pero además de la importante tarea que es someter las mareas y vientos, Aiest debe encargarse de llevar las almas difuntas hasta el destino que El Divino decida para cada una de ellas.

Los tres mares principales de Oroa son el Eterno, el Abismal y el de La Esperanza. Por el Eterno Aiest lleva a los muertos cuya vida haya sido tan insignificante y vacía que no se haya decantado nunca por el bien o el mal, y su destino es vagar eternamente por el vacío.
El mar Abismal es aquel que lleva las almas de los malvados al Abismo, una sima infestada de terribles males en la que moriran una y otra vez de las formas más cruentas, sin posibilidad de escapar jamás.
Y finalmente esta el mar de La Esperanza, por el que se transporta a los difuntos cuyas vidas han ido en pos del bien. Una vez atravesado ese mar llegan la llamada Tierra de la Esperanza, un lugar sin muerte, dolor ni sufrimiento donde dispondrán de una nueva vida que, juzgados por sus actos, podrán alargar indefinidamente.

Aiest es el creador de las diferentes bestias marinas, pero las criaturas a las que considera sus hijos son los Wazun (se explicará quienes son en otra entrada). Ellos son los únicos que pueden servirle como él desea y por eso han habido contados pobladores de la superficie que hayan llegado a formar parte de la Orden del cielo y el agua.

Los poderes que se concede a los miembros de la Orden son:

-Control de los elementos cielo y agua.
-Dominio de las criaturas marinas.
-Capacidad de sobrevivir bajo el agua indefinidamente.
-Habilidad para unirse con el viento como medio de transporte.

Kroe


Regente de la Tierra.

Su Orden está compuesta en malloría por enanos, que nacieron de la roca misma cuando él les dió aliento de vida. Se identifican por llevar túnicas marrones con el símbolo de la tierra en sus espaldas.

De los seis, Kroe es el Regente al que todos dan menos importancia, tal vez porque lo ven muy inferior a sus hermanos, pero lo cierto es que, a pesar de que su orden es escasa, el poder de este Regente es casi tan grande como el de Aiest (Regente del Agua y el Cielo), ya que Oroa está en su mayoría compuesta por los elementos que ambos controlan. Aún así, Kroe es pacífico y no le da importancia a que le menosprecien, pues se contenta con que sus hijos le sirvan de buena gana.

La representación física de Kroe es un Gólem de piedra de un color muy cercano al dorado, y casi siempre está presente con dicha forma, pues le gusta estar cerca de su elemento.

Los poderes que concede a sus súbditos son los siguientes:

-Control de los materiales procedentes de la tierra. Por esto los enanos son conocidos por ser maestros de la herrería y la forja.
-Posibilidad de ser uno con la tierra. Esto quiere decir que un sacerdote que sirva bien a Kroe puede unirse a este elemento a voluntad

Rozurg


"Amo del fuego. Señor de llamaradas. Ven a nosotros desde tu candente trono." Esa es la frase que más utilizan los adoradores de Rozurg, Regente del Fuego, y la que mejor le describe.

El implacable padre de los Dragones y dueño de la Cordillera Offser tiene su lugar de culto en los límites del Desierto Dadinúm, donde se dice que solo sus hijos pueden habitar. Su vasto poder es la razón de que le adoren solo las criaturas que se fascinen por su magnificiencia y le teman de veras. Odia a los seres débiles y en especial a los humanos, de los que se dice que se alimentaba en los principios de Oroa.

Sus sacerdotes se diferencian del resto por sus túnicas rojas con el símbolo de la llama, aunque apenas se les ve por otro sitio a parte del Desierto, ya que esta orden está formada en su mayoría por Draconianos (los hijos menores de Rozurg). Los ritos que llevan a cabo se basan en el autosacrificio por fuego. Nunca llega a morir nadie en ellos, pero sí que algunos acaban mutilados por el uso del magma.
Pero este sufrimiento autoinflingido les reporta habilidades como las siguientes:

-Dominio completo del elemento fuego.
-Capacidad de crear fuego de la nada. (Un arma muy util y eficaz)
-Mayor supervivencia en ambientes extremadamente calientes.(Algunos consiguen sobrevivir al sumergirse en lava)

Dado que las criaturas predilectas de Rozurg son los Dragones, siempre escoje uno en especial para sus representaciones físicas; un Dragón rojo mayor que cualquier otro, y más letal. Aunque por su comportamiento bajo esa forma el Divino le condenó a no poder abandonar el Desierto Dadinúm y la Cordillera Offser jamás.