Os agradezco mucho vuestro interés en esta historia. Y más agradeceré los comentarios que vayais dejando en este blog. Por cortos que sean, serán bienvenidos. Sobretodo si aportan buenas críticas que sean de provecho.
Un Saludo:

Javier Pérez

La Creación de Oroa


Qué extraña es la vida de un Dios. Todo lo pueden en su tiempo eterno, pero ¿qué consiguen?

He aquí uno de ellos ¿O es el único?: El Divino. Así es como le llamarán en su próxima creación. Él ya lo sabe; lo sabe todo. O, mas bien, podría saberlo todo, de proponérselo; un único pensamiento, y haría lo que quisiera. Pero se aburre. Su insaciable curiosidad le vuelve a atacar y ahora recuerda las glorias y penurias del pasado. Tantas vidas, tantos mundos... Cada obra de sus manos se mantiene en el universo que Él mismo dió a luz en sus primeros días. Pero no hubo primeros días, ni principio alguno para Él.

"¿Qué soy?" se pregunta a la vez que vaga por el vasto vacío del espacio. Conoce cada rincón de su creación. Cada molécula de la materia que su poder a moldeado. Pero no tiene conocimiento de su propia existencia; de su razón de ser. Ha sido adorado y despreciado en innumerables planetas. ¿Por qué? ¿En que se equivoca? Ha dado forma a seres perfectos, aberraciones, inmateriales... pero siempre sucede lo mismo. Le olvidan.

En su inmensa ira ha sido capaz de hacer desaparcer a aquellos que no le rinden la devoción que merece. Pero luego sentía compasión y les devolvía a su existencia.

¿Qué es eso?... Un hueco en el universo. Surge una idea, un deseo. Su poder fluye en millones de formas capaces de crear otro universo, pero lo concentra. Se esfuerza tanto... Empiezan a formarse los primeros átomos, las partículas... Como un alfarero, moldea un nuevo mundo. Ha cerado tantas formas diferentes, colores, texturas... Pero éste será un mundo especial.

Nadie sabría decir si habian pasado minutos o milenios, pero allí donde antes había vacío, ahora se mantenía un hermoso y pequeño planeta, como una plataforma suspendida en el espacio. Flotando sobre él había dos astros que se encargarían con precisión matemática de iluminar y mantener la vida en este nuevo mundo. Pero ¿qué vida?.

Por la infinita memoria del Divino comenzaron a reproducirse todos esos momentos en los que su arte creativo había hecho alzarse a aquellos a los que, tuvieran la forma que tuvieran, siempre llamaba hijos. Trató de encontrar, una vez más, la manera de crear seres que fueran completamente perfectos en cada ámbito de la vida, pero siempre surgía la misma y única opción para que eso ocurriera. Era tan ovbio como en todas las enteriores ocasiones, pero le desagradaba aquella simplicidad. "¿Qué ocurriría de hacerlo?" se preguntaba como siempre.

De nuevo aquella curiosidad hambrienta le empujó a hacer que su pensamiento ideara nuevas formas de vida. Quería un mundo más variado que el resto, pero tambien quería esa perfección que llevaba eones ansiando. Así, su mano comenzó a danzar en un nuevo acto creativo; un baile que a cada movimiento producía criaturas diversas pero inertes. Algunas de ellas ya habían habitado otros mundos, pero otros eran completamente nuevos. Y, una vez terminado el trabajo, llegó el gran momento de entregarles el don de la vida. Mas una insistente duda golpeaba la inmensa mente del Divino. "¿Sería sabio hacer lo que estoy a punto de hacer? ¿Sería justo?" Su pulso cósmico temblaba, resquebrajando los cimientos de su creación, y en su estado dubitativo acabó por decidir que esa hermosa obra no merecía lo que tenía en mente. Entonces dió aliento de vida a cada forma que había creado, regalándoles además aquello que había impedido a sus anteriores criaturas el ser completamente perfectos: libre albedrío, sentimientos y pensamiento propio.

Fue tan bello como siempre ver a aquellos nuevos hijos comenzar su vida, habiendo colocado en su corazón y mente las necesidades básicas que deberían cumplir y el cómo hacerlo; ver cómo cada uno en su tierra cultivava o buscaba su alimento y su ropa, o cómo desempeñaban su trabajo. Pero no quería que aquel mundo fuera igual que todos los demás. No quería que se volvieran a olvidar de Él. Por eso les hizo un gran regalo para que su vida fuera mucho más cómoda. Les dió a aquellos que llamó Regentes. Ellos se encargarían de sojuzgar las fuerzas elementales de este mundo. El Divino les instaló cómodamente en un hermoso edificio, que era el centro de aquella plataforma en el espacio, concentrando su poder en seis objetos que les servirían para desempeñar su función. Pero les dejó sin nombres, esperando que los demás de sus hijitos se encargaran de ponérselos.

Eran tan hermosos todos estos nuevos hijos... Pero, pensando en ello, a aquel Dios solitario le sobrevino un nuevo sentimiento. Sintió lástima por ellos, pues sabía en lo más profundo de su alma cósmica que aun con todo lo que les había dado (O tal vez por eso mismo) esos diversos seres sufrirían y morirían. ¿Pero qué podía hacer? ¿Privarles de una vida completa?

Cavilando en esas cuestiones una vez más, se fue lejos de allí, pero siempre estuvo con ellos. Su omnipresencia, como todas sus demás virtudes o habilidades, era su gran maldición. Pues no deseaba contemplar otro fracaso en su creación, y a veces deseaba desaparecer.

Así finalizó la creación del mundo al que su creador puso por nombre en las mentes de todos sus habitantes: Oroa. Una joya del espacio. Una diminuta y bellísima pieza del puzle del cosmos, que conocería histórias y vidas sorprendentes.

4 comentarios:

Ms. Tous dijo...

Estoy expectante por saber qué ocurrirá en el siguiente tomo del libro.
Siento especial curiosidad por el personaje de Éinalem... espero que en la segunda parte sorprenda al lector ;-)
Un cariñoso abrazo de parte de una admiradora ``secreta´´.

Javier dijo...

hum...mola;ayuda a comprender a un personaje tan distante y por encima de todos como el Divino,y conocer el origen de Oroa y los regentes...así poco a poco voy conformando ese pequeño-gran mundo en mi cabeza con las piezas que vas dejando.

espero a más entradas U_U.
ánimo con todo en lo que estés ahora xD

BDC

Ich dijo...

este "génesis" es buenísimo, me a contado mel que teneis problemas con LA PORTADA y no se k rollo, a mi no me importa lo del formato ENSEÑAMELAAAAAAAAAAAAAAAAA
porfa,porfa,porfa,porfa,porfa

bueno ya nos vemos


dew

Javier Pérez dijo...

Thank you javier, loyda y la "desconocida señorita Tous"